Mi historia aún no ha terminado
La mariposa morada y azul: esa eres tú después de la tormenta. Morada por la sanación, azul por la paz por la que luchaste. No fue fácil. Hubo una etapa de crisálida.
Hubo días en que pensaste que no volverías a volar.Pero lo hiciste.

Estas palabras no son solo un adorno. Son un desafío a cada vez que la vida intentó escribir “Fin” para ti. Un recordatorio en los días malos de que esto es solo un capítulo.
Está en tu brazo para que lo veas cuando estés cansado. Para que recuerdes:
“Sigo aquí. Sigo creciendo. Y lo mejor aún está por llegar.”
Es resiliencia tatuada en la piel
