Esto no es solo un tatuaje. Es un autorretrato.
Harley en mi muslo: un corazón audaz e intrépido en su pecho, diamantes en su piel. Esa soy yo. Sin complejos. Juguetona. Peligrosa en el mejor sentido.
Y soy yo quien la pone ahí. Aguja en mi propia mano. No espero a que nadie más me defina.
Esa es toda la historia:
“Si lo quiero, lo hago yo misma.”
Dolor, concentración, cabello rosa al viento, guantes azules puestos. No solo llevo arte. Lo estoy creando en mi propio cuerpo, a mi manera.

Es libertad. Es control. Es contar mi historia, mi piel, mis manos.
